Cinco consejos para una compra de super saludable



1. Haz una lista de lo que necesitas en tu despensa


Mientras más claro tengas que necesitas, menos alimentos que no quieres, vas a evitar meter en tu carrito.


2. ¡No vayas al super con hambre! ¡Ir al super CON HAMBRE es todo un error!


Porque cuando tenemos hambre se nos antoja todo, entonces esto además de no ser bueno para tu cartera, va a ser que incluyas en tu carrito alimentos que son altos en calorías y azucares ¡Por eso siempre come antes de ir al super!



3. Prefiere alimentos frescos antes que los procesados



Los alimentos frescos como las verduras y frutas están libres de químicos y nos aportan excelentes nutrientes a nuestro cuerpo.

Dentro de los alimentos procesados existen los mínimamente procesados, los cuales no se modifican sustancialmente y su objetivo es facilitar su consumo. Se envasan sin adición de componentes que afecten la salud, como el sodio en exceso. Algunos ejemplos de este tipo de alimentos son: la carne, leche, yogur, granos enteros, lentejas, frijoles y todo tipo de nueces.

Los alimentos ultra procesados son todos aquellos que son altos en grasas saturadas, totales o trans, azúcares y sodio. Y son deficientes en micronutrientes y fibra dietética Algunos ejemplos de este tipo de alimentos son: el jamón, salchichas, margarina, jugos, refrescos, dulces y papitas.


Muchas veces la mercadotecnia juega un papel muy importante para que eligas cierto tipos de alimentos procesados, es importante ser consiente de que no porque sea lo primero que veas en el estante del super es lo que tienes que llevarte.


4. Compra fruta y verduras de temporada



Comprar fruta y verdura de temporada tiene muchos beneficios no solo para nuestro bolsillo sino para nuestra salud. Ayuda a reducir la energía y las emisiones de CO2, ya que no hace falta gastar tanta energía para el transporte de ellos. Además de esto, los alimentos serán más baratos, pues los hay en abundancia (¡te ahorrarás una lanita!) ayuda a impulsar y mantener la economía local, fomentando los pequeños negocios y manteniendo puestos de trabajo del propio pueblo o ciudad.

Otro dato importante es que la naturaleza es sabia y ofrece en cada estación lo que necesita nuestro cuerpo. Por ejemplo, en invierno, necesitamos más dosis de vitamina C para reforzar el sistema inmune, y para eso la naturaleza nos ofrece las naranjas, las mandarinas, la coliflor o los kiwis.

En verano, necesitamos alimentos que contengan más agua, como la sandía, el melón o la pera y más ricos en betacarotenos para proteger la piel, como la calabaza, el melón, la zanahoria y el mango.


5. Aprende a leer la etiqueta nutrimental



Leer etiqueta nutrimental, es básico. Voltea el producto, en la parte de atrás te va a dar el desglose de los alimentos. No sólo te fijes en las calorías, también el contenido de azúcares agregados, grasa saturadas, grasas trans , vitaminas y minerales, mientras más procesado, más azúcares agregados o sodio tendrá y menos de lo demás ¡Recuerda que el tamaño de la porción también es importante!


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